domingo, diciembre 23, 2012

Iremos todos a ver a Unión...


Soy un convencido de que lo que pasó en Talcahuano nos fortalecerá para lo que viene.

En ese estadio se vivió algo especial. Algo que habla de los que somos de la Unión.

Por un lado la expectativa, la ilusión; por otro lado, el mazazo en la cabeza, el aterrizaje brusco, la sensación de haber estado tan cerca...

Pero sin sufrir no vale. Es nuestro lema y así nos hemos movido los últimos 35 años y quien no lo siente así, no puede decir que es hincha de la Unión. Nuestro modo de vivir los partidos y nuestro fanatismo por el equipo demuestran que debemos saber convivir con la gloria y el dolor.

No quiero hablar de fracaso, porque jugamos el mejor fútbol del campeonato, llenamos las canchas de amagues, túneles, cambios de ritmo, golazos, frenos, contragolpes y de un estilo marcado que nos ha dado una identificación como equipo, como club, como pasión.

La Unión no es un equipo más en Chile. Es la comprobación del respeto por el buen fútbol, por el espectáculo, por su gente, por su historia y por lo que le ha dado al fútbol chileno. De partida, nuestro Santa Laura, la Catedral, valorado por todos como el mejor estadio para ver el fútbol.

Segundo, por sus jugadores y técnicos, apetecidos por otros clubes, en una gran señal de que hemos hecho bien las cosas. 

Tercero, porque a diferencia de otros años, no existe la idea de quemar todo y echar a la calle el proyecto. Hay un respeto ganado en cancha que nos permite mirar el futuro con optimismo.

Cuarto, porque si a otro equipo le pasa lo que vivimos nosotros en el sur, se desarma entero, quizás para no pararse más.

Nosotros estamos de pie, pensando en nuestra revancha, soñando con lo que viene. Nadie nos puede privar de ilusionarnos como lo hicimos cuando entramos a play off.

Repasemos lo que viene de cara al 2013.

Se fue Lobos y entiendo que llega Diego Sánchez, que atajó harto en San Felipe y deberá estar a la altura de las exigencias.

Defensa, tenemos a Currimilla, Ampuero, Caté Navarrete y lamento que Rafa Olarra se haya ido. Necesitamos un central de experiencia y un lateral izquierdo que pase al ataque, onda Chiqui Cordero.

En el medio contamos con el gran Diego Scotti ( representa lo mejor de Unión, buen jugador, profesional, caballero), Villagra y vuelve Nicolas Altamirano, el Coto le tiene mucha fe a este cabro, que sabe jugar tras sus pasos por Copiapó y Ñublense. Ni Caroca ni Pavez, que suenan como refuerzos, son más que el Nico, así que tranquilos. Sí necesitamos un enganche, un conductor.

Me detengo en Vechio, jugador que explotó en Unión y que nos debe mucho. Por aguantarlo cuando llegó fuera de forma y cuando lo reintegramos tras la chiva de mitad de año.  A veces lo noto con ganas de arrancar rápido de Santa Laura, como si hubiera lepra. El debería saber que en otro club no será nada igual. Si se queda en Unión, será un aporte en la medida que entienda que somos un equipo serio y que es un honor vestir la camiseta hispana.

Espero, también, que Mauro siga con nosotros. Mismo caso de Emiliano, en la medida que entienda que tiene el cariño del club, rendirá, sino seguirá hasta los 35 años como eterna promesa. Mauro es un jugador fantástico, que puede crecer mucho con el Coto.

Arriba siguen Seba Jaime, Pato Rubio y Emilio. Los tres fueron un gran aporte y necesitamos de ellos. Sumo a Gattas, que debería tener mayor continuidad y me encantaría que trajeran a Gustavo Canales, un goleador de raza, que nos daría presencia en el área.

Resumen: tenemos jugadores, debemos traer otros, pero lo hecho el 2012 nos permite estar tranquilos y renovar nuestra ilusión.

Nos veremos el 2013, el 13 de enero, ante Rangers, en Santa Laura, por Copa Chile. 

Iremos todos a ver a Unión...

Flaco

jueves, diciembre 13, 2012

¿Llorar? Sí, pero ahora reír...
















Hubo que desaparecer del mapa tras el domingo. Era necesario, para estar en paz. Me lo dijo Fernando Carvallo tras la final con Cobreloa en el 2004, en el camarín: " Tranquilo, Flaco, hay que estar tranquilo..."

Siempre lo recordé, me hacía mucho sentido. Con mucha mayor razón en julio de 2005, cuando bajó la sexta en Coquimbo.

Tranquilidad ante todo. Es cierto que no ha sido fácil, pero vamos saliendo a flote. De a poco.

Quiero quedarme con muchas cosas de Unión 2012.

Se lo dije a El Mercurio la semana pasada, en una nota que no se publicó: "Es un lujo tener al Coto como entrenador, mientras otros clubes se pegan guatazos a cada rato, buscando de forma desesperada cambiar el rumbo. Nosotros sabemos lo que queremos, por eso estamos bien. Estamos tranquilos".

José Luis Sierra forma parte de la rica historia de Unión Española y me atrevo a calificarlo como la persona más influyente en la vida del club. Es un símbolo, un activo, y hay que quererlo, respetarlo-ojo, en serio- y valorarlo, porque no es común encontrar profesionales en el fútbol que garanticen seriedad, trabajo, éxito y decencia. El Coto no vende humo y nos dio un sello que hoy es envidia de todos.

Para mi es un orgullo que el Coto se quede con nosotros y proclame su amor al club, en estos tiempos, donde los técnicos y jugadores se cambian de equipo a cada rato.

Un camarín limpio: clave para tener buenos resultados. Tipos como Lobos, Rafa Olarra, Madrid, Villagra, Braulio, Jaime son señal de que no se nos contamine el ambiente y que trabajemos en tranquilidad. Es importante contar con buenos jugadores y personas pro, para no distraerse. Mérito del entrenador, otro más.

El reencantamiento con la gente: existen tres fechas claves en Santa Laura en los últimos 20 años, en 1993 con el Real Madrid, el 94 con Cruzeiro y la final última ( no nombraré al rival por salud). En esos tres partidos, hubo mucha gente de Unión, porque los equipos convocaban. El domingo en el hotel hablé con Pancho Ceresuela y comentamos que haber llevado 14 mil personas al Fortín ( todos de Unión) nos indicó que tenemos gente y que esa gente quiere ver buenos equipos, como este, que atropelló a la UC a cada rato y a la U y Colo Colo en play off.

Ese es el fúbol que le gusta a la gente, el fútbol con goles, buenas jugadas y jugadores de buen pie. No vendamos otra pomada, por favor.

También me quedo con el cariño de nuestros hinchas. La gente que viajó en masa, niños, abuelos, tíos, mamás, todos estuvieron de pie, felices de gritar que son hinchas de Unión y que pase lo que pase, estaremos ahí como siempre, apoyando y dando gracias por ser de la Unión

También por conocer y compartir con gente increíble, con los cuales hemos recorrido Chile y Sudamérica con polera de Unión, amigos de toda la vida, los nombro a todos: Felipe, Diego, Miguel, Jaime, Daniel, Dante, Iván, Alfredo, Cristián, Suso, Rafael, José y a todos los que no se querían ir del estadio. No son mis amigos, pero los quiero igual, porque están igual de locos que yo.

Y me quedo con esta postal para el final. En el lobby del Diego de Almagro, 21:15 horas del domingo. Lo pensé: "Cuando entren los muchachos, yo voy a aplaudir.. me da lo mismo". No fue necesario, alguien gritó, "Llegó el bus" y más de 70 personas salimos a la entrada, formamos un pasillo de ganadores y empezamos a aplaudir a todos. Todos. Dirigentes, entrenador, utilero, jugadores. Les di la mano a todos, les toqué el hombro, les dije que eran unos grandes y vi llorar a Jaime, a Lobos, a Braulio, a Villagra y me dio una pena tremenda y ahí recién caí de lo que había pasado. Fue heavy, tenía las manos moradas de aplaudir a mi equipo, a mis jugadores, a la gente que me entregó grandes momentos en el 2012 y que me hizo conservar la ilusión que tengo desde 1983, cuando llegué con mi mamá a Santa Laura por primera vez para no irme nunca más.

Flaco Contreras

PD: La foto resume lo que fue mi año en Santa Laura.