miércoles, mayo 30, 2007

"ESTA ES LA UNIÓN QUE QUERÍAMOS VER..."

Don Julio, un crack, un referente de Unión, un periodista de los que me gustan, que nunca escondió su amor por la Española.

La frase de arriba es un clásico de su repertorio, que forma parte del mejor orador del país, un tipo que cuando habla hasta los árboles ponen atención.

Lo conozco, he hablado con él, saludo a su hijo en Santa Laura y le deseo lo mejor en este momento complicado, porque Unión es mucho más grande con don Julio.

Sé que ya no va al estadio, pero eso no importa. Recuerdo que en la final con Cobreloa el 2004 aparecieron los "hinchas de cartón de la tele" gritándole al mundo que les gustaba Unión. Nunca más aparecieron. Qué bueno.

Julio Martínez Prádanos no es uno de esos de papel. Es leyenda pura, viviente, un símbolo del fútbol y lo tenemos nosotros, un orgullo.
No lo dejemos ir.

Flaco

sábado, mayo 26, 2007

AHI QUEDARON LOS CHUNCHOS: SOMOS MÁS QUE ELLOS


2-1 le ganamos a la U en el Nacional.
Hoy bauticé a mi hija y no pude ir.
A los 36, el gran Coto habilitó a Julito y puso el 1-0.
En el segundo tiempo, Vidangossy marcó el segundo. El descuento de Galaz ni siquiera asustó.
Limenza se mandó una tapada fenomenal en el final y nos salvó, una vez más.

Necesito comentarios, gente que haya ido al estadio, que lo hayan visto por el CDF.
Hay pocas cosas que me ponen tan contento como ganarle a la U, Colo Colo o Católica.
Flaco


domingo, mayo 20, 2007

EN LAS HIGUERAS ES DERROTA SEGURA

Qué Calama, San Carlos o El Salvador. A nosotros nos cuesta un mundo jugar con Huachipato de visita, siempre nos dan la torta, nos han dado bailes memorables y ahora fue nuevamente triunfo de ellos.

1-2 ante el equipo de Salah. Abrió la cuenta Caldera a los 13 (¿Cuántos años que no teníamos un central tan goleador? De los tiempos del León Astengo), pero nos empató Jaime González a los 16. Al término del primer tiempo el mismo jugador nos hizo el segundo y chao.

Cuatro derrotas consecutivas. Da para pensar.

Nos vemos el fin de semana que viene. Jugamos ante la U, no creo que sea en Santa Laura.
Flaco

domingo, mayo 13, 2007

UN AÑO DE BLOG


El 3 de mayo de 2006 se dio inicio a esta historia.

Nació el blog de Unión en Santa Laura, espacio que cubre la increíble ausencia de UN CLUB SIN PÁGINA WEB.

Cuando lo eché a andar fue con mucho cariño, con pasión, con la ayuda de todos. No sé si todos saben que recorté papeles con la dirección y que repartí en el Fortín.
Fue fundamental para la interacción la participación de todos y el boca a boca.
Son muchos los que ayudaron acá, no podría nombrarlos.

A veces fallo en proponer nuevos temas o en actualizar más seguido: el blog me gusta porque permite hablar de fútbol que es lo que más me gusta.

Lamentablemente no hemos tenido un buen año, pero ya mejoraremos.

Un abrazo a todos y gracias.

Flaco
PD: En la foto estoy con Julieta, mi perra, hincha de Unión.

domingo, mayo 06, 2007

NO TENÍAN POR DÓNDE Y SE LOS REGALAMOS ( Y ESTE SEÑOR SIEMPRE NOS ROBA)

Perdimos 1-0 ante Católica en San Carlos.
Era para no perder, pero la irresponsabilidad de Adán Vergara nos liquidó. Jugar con 10 de visita es una locura.

Fuimos muy ratones, además. Poca llegada, pero estaba controlado, Limenza jugando muy bien y todos bien ordenados.

No creo que haya sido penal. Pozo siempre nos anda perjudicando, no nos cobró unos penales en el primer tiempo y el gol de ellos no era para penal.

Flaco.

jueves, mayo 03, 2007

EL FÚTBOL DE LOS OCHENTA


Vi el otro día en Santa Laura a Luis González, Speedy, puntero derecho de Unión 85. Suele ir al Fortín cuando jugamos y le debo a él esta columna. Por lo que representó como exponente del fútbol de los ochenta, el fútbol que me gusta.

El fútbol de los ochenta es el primer fútbol que vi en el estadio, cuando mi mamá me llevó a la Plaza Chacabuco. Fue el fútbol del 4-3-3, de los punteros abiertos, del centrodelantero que cabeceaba, de laterales que iban hasta el fondo, de un solo volante de contención, del 8 como enlace. Fue el fútbol de las jornadas triples, empezando a las 13 30 y saliendo de la cancha a las 19 20 en promedio. Fueron los partidos cuando las mallas llevaban auspicios, como Schick, cuando nos podíamos poner atrás del arco a gritarle cosas al arquero visita.

Fueron las jornadas del Loco Araya, arquero de Palestino, que salía disfrazado de árabe. Una vez se puso una pinta de preso, con grillete incluido, y se subió al arco para la foto de la Deporte Total. Fue el fútbol de esta revista, la que esperaba suscrito el lunes en la tarde mirando por la ventana cuando llegaba el tipo en moto y la tiraba. Fue cuando regalaban el Ula Ula, el fresbee, el yo-yo o las láminas del Pato Yáñez.

Fueron los inicios de la publicidad en las camisetas, cuando Unión tenía el Banco Santander y Caszely y Vasconcellos lucían la cerveza Cóndor en Colo Colo. Fue el nacimiento de alarma de gol, escuchamos dónde, de las jornadas resúmenes de Más Deporte, cuando ya eran las diez de la noche y todavía daban los resultados de la Cuarta División. El tiempo de Mañico Román, de Juan Cugniet, de Eduardo Butto, de Carlos Alberto Bravo y de Julio Martínez comentando en la marquesina.

Fue el tiempo cuando llegaba tres horas antes del partido y el estadio estaba abierto y veía como Juan Tobar, utilero del club, ordenaba la ropa y sacaba las mallas con las pelotas. Cuando podías ir con termo y banderas al estadio, cuando no había pelotudos saltando y mirando para la tribuna y perdiéndose el partido. Cuando rifaban el balón en el entretiempo, cuando había salón vip y comíamos con los dirigentes . Cuando no faltaba al camarín post partido, cuando le dije al Mago Merlini que era grande, cuando iba a los entrenamientos en micro.

El fútbol de los ochenta está marcado por el recuerdo de Santa Laura. Ningún estadio en Chile simboliza mejor lo que fue el fútbol con las medias abajo, sin canilleras, con shorts apretados, con gambetas, túneles y sin tanta táctica aburrida.

Fue el tiempo de Enrique Enoch volando y atrapando la pelota, gracia que casi ningún arquero hace hoy. De Atilio Guzmán, Fernando Astengo, Carlos Díaz. De Iván Valdés, el Chico Jáuregui, Luis Rojas y Edgardo Geofroy. De Lucho González, Peraca Pérez y Washington Castro. Del Torpedo Núñez, que entraba en el segundo tiempo para siempre hacer un gol. Del locutor que anunciaba los cambios, del sándwich con factura para limpiarte, de las micros llenas a la vuelta, de las tallas en la galería.

Lucho González era de esos punteros siempre abiertos, marcando la jugada para el pase, con desborde y centro. Tenía enganche y gol, hacía paredes y se divertía jugando. Yo también me divertía y por eso este recuerdo. Por un fútbol de ataque que parece que nunca volverá.


Flaco